Last week I presented you with a new addition to Rafael’s story and this week we are lucky enough to read yet another part. As always, you find the English version below the Spanish and the images. Enjoy!
~ Marie


De nuevo, llegada la noche, los tormentos no se hicieron esperar.

Estaba maniatado en el apartamento de tus amigas May y Posy, contigo—amada Mariangela—desnuda, mostrando tus lácteos pechos bien inhiestos, solo vestida con una medias color bermellón que hacían juego con tus mamilas bermellas también, puntiagudas, erectas, y un enorme dildo de color negro puesto sobre tu pubis, dejando entrever tu vello negro, que sabes tanto me excita. Dispuesta a horadar mi orificio trasero.

Pero antes querías poner a prueba mi resistencia al orgasmo. Me tenías dicho que ni se me ocurriera “correrme” sin tu permiso, así que decidiste ponerme a prueba, calentándome a mil.

Empezaste a contonear tu cuerpo frente sibilino frente a mi, como si de una serpiente se tratara, observando a su presa. Súbitamente te abalanzaste sobre mi, sin previo aviso, y agarraste fuertemente mis testículos, mis bolas, con tu mano derecha, mientras que con la izquierda pellizcabas sin compasión, una de mis mamilas.

–Uuuhh—chillé de dolor, dando un espasmo ante la sorpresa. Mi polla empezó a erguirse poco a poco.

Pero volviste a retirarte para que te pudiera contemplar bien. Te gusta exibirme ante mi, ante todos, para que podamos contemplar tu cuerpo escultural. Para que podamos apreciar tus piernas delgadas y firmes, musculadas dispuestas para cualquier brincadeira. Tus brazos igualmente firmes y seguros cuando agarran a su presa. Tu rostro, con esa mirada pícara, ácida y sabrosona a la vez. Esa media melena que enmarca tu rostro. De vez en cuando levantando tus brazos para mostrar tus axilas peludas de un color oscuro intenso, como de abismo, que sabes que me excitan tanto, me aproximas tu sobaco para que pueda oler tus feromonas, de tal manera que mi pau empieza también a engordar y no solo a crecer de largo y ponerse dura.

Continuaste brincando a mi derredor, mientras tus amigas May y Posy, se relamían de puro gusto contemplando la escena.

–Querida—dijo de repente Maya–¿Me dejas jugar a mi también un ratito?—Mi polla estaba totalmente tiesa ya tras tus devaneos y contoneos. Esa manera especial de moverte me enloquece. Te gusta hacerlo despacio, observándote, contemplándome, viendo como nuestros jugos empiezan a chorrear de mi polla, de tu coño negro como el azabache, con esa almejita rosada en el medio.

–Ta bon—le replicaste a May—entoces cogió una fusta de un armario que había en el salón. Era de cuero negro con bastantes tiras finitas, lo que debía escocer bastante. Se aproximó hasta a mi y sin mas dilación descargó un golpe sobre mi pene, que aunque no muy grande, pero estaba bastante tieso y gordito, lo que me dolió sobremanera.

–Aaaahh—pegué un chillo.

–rsrsrsrs—May se reía con una gran carcajada—Me va a gustar mucho este juguete tuyo querida Mariangela.

–Bueno—replicaste—pero eso es poco para ele–¡Azótalo más!

Así que May empezó a descargar su fusta sobre mi cuerpo encadenado, con bastante destreza por cierto, cruzando los golpes unas veces sobre mi pau que se iba poniendo cada vez mas roja, otras sobre mis mamilas, que también empezaron a ponerse rojas; hasta que todo mi cuerpo ardía.

–¡Para! dijiste de repente–¡Dale la vuelta que veamos ese culo “casi femenino” que tal aguanta los azotes—terminaste diciendo.

Ahora fue Posy la que se acerco al armario del salón y esta vez cogió una especie de cinto, de banda ancha, de cuero también. (Uuuff pensé, eso debe doler bastante). Mientras tu engrasabas el dildo que seguías llevando puesto sobre tu pubis, preparándolo para penétrame sáficamente.

Así que la sirvienta—Roséli—me dio la vuelta, me colocó de tal manera, que mi trasero quedara hacia fuera, bien sobresaliente y bien expuesto, para que los golpes fueran mas contundentes.

Posy comenzó a fustigar mi trasero.

–Zas—
–Zas—
–Zas—

Paró, se acercó hasta mi culo y lo acarició suavemente.–¿Qué tal Rafael?¿Te gusta que te azotemos?—Me pregunto.—Sim Rainha Posy—asentí—me gusta mucho, me pone muy caliente, y que mi Rainha Mariangela esté presente viendo toda la escena, aún me pone más caliente–. (de echo, mi polla se había vuelto a poner totalmente tiesa y dura, y más gorda si cabe).

–Zas—Zas—Zas—Asesto tres golpes seguidos que dejaron mis nalgas totalmente escaldadas. como si hubieran echado una jarra de agua muy caliente sobre las mismas.

De pronto te levantaste—Mariangela—te acercaste hasta mi, despacio, regocijándote al ver mi trasero tan tan rojo, casi ardiendo. Posaste tu mano suave sobre el, acariciaste parsimonia mente cada una de mis nalgas, y deslizaste tu dedo índice y corazón hacia mi “ojete” trasero. Primero me aplicaste un poco de aquella grasa con la que habías estado untando tu dildo. Me metiste el dedo corazón por el culo con una buena cantidad de gel, luego el índice también con mas cantidad aún. Querías lubricarme bien, para no hacerme daño. (Nuestro pacto previo es que de este juego participábamos los dos con libre albedrío y siempre y cuando nos proporcionara placer mútuo).

Agarraste mis “cuartos traseros” con los dos manos, me sujetaste bien, aproximaste la punta del dildo con mucho cuidado apuntando directamente a mi esfínter, que ya estaba bien lubricado.

Empujaste—Gemí—uuummm

Volviste a empujar, un poco más adentro—volví a gemir—uuummm—mas fuerte Mariangela—te supliqué.

–¡Follame hasta que me hagas gozar y caer rendido—amada Rainha!

Y empujaste hasta el fondo. Empezaste a bambolearte, hacia fuera, hacia dentro. Lentamente al principio, más rápido conforme jadeaba mas fuerte…

–asimm-asimm—mas fuerte—mas rápido—imploraba-te.

Tiraste de mi cabello hacia atrás, con fuerza. Me asestabas algún cachete que otro con las manos, al tiempo que bamboleabas tus caderas, acercándote a mi cuerpo, cada vez que me penetrabas. Rozando tu piel desnuda contra la mía. Ambos desnudos, ambos abrazados, ambos ardiendo… A punto de estallar.

De repente te detuviste en tu cabalgada.

–Para Rafael—no quiero que te “corras aún”.

–Tienes que guardar fuerzas, pues nuestras amigas May y Posy, también quieren probar tu culo…rsrsrsrsrsrsrs

Tus risas retumbaban en mi cabeza. A punto de estallar mi pau y mis bolas y ahora me sometías a este terrible tormento. No poder eyacular, después de la jodienda.

CONTINUARA…


Again, when night came, the torments did not wait.

I was tied up in the apartment of your friends May and Posy, with you — beloved Mariangela — naked, showing your full breasts, only dressed in vermilion stockings that matched your vermilion nipples too, pointed, erect, and a huge dildo black in color on your pubis, letting you glimpse your black hair, that you know so much excites me. Willing to drill my asshole.

But first you wanted to test my resistance to orgasm. You had told me not to “come” without your permission, so you decided to put me to the test, heating me up.

You began to wiggle your body in front of me, as if it were a snake, watching its prey. Suddenly you pounced on me, without warning, and tightly grabbed my testicles, my balls, with your right hand, while with your left, you pinched mercilessly one of my nipples.

“Uuuhh,” I squealed in pain, spasming in surprise. My cock began to rise little by little.

But you retired again so that I could have a good look at you. You like to expose yourself to me, to everyone, so that we can contemplate your sculptural body. So that we can appreciate your slim and firm legs, muscular, ready for any jump. Your arms are equally firm and secure when they grab their prey. Your face, with that mischievous, acidic and tasty look at the same time. That half hair that frames your face. From time to time raising your arms to show your hairy armpits of an intense dark color, like an abyss, which you know excite me so much, you bring me closer to your armpit so that I can smell your pheromones, in such a way that my cock also begins to gain weight and not just grow long and get tough.

You continued jumping around me, while your friends May and Posy, licked their lips with pleasure, contemplating the scene.

“My dear,” May said suddenly, “Can you let me play too for a little while?” That special way of moving drives me crazy. You like to do it slowly, watching you, watching me, watching our juices begin to drip from my cock, from your jet black pussy, with that little pink clam in the middle.

“You’re good,” you replied to May, “then take a whip from the closet in the living room.” It was black leather with quite a few thin strips, which must have quite a sting. She approached me and without further delay she unloaded a blow on my penis, which although not very big, was quite stiff and chubby, which hurt me greatly.

“Aaaahh,” I squeaked.

–rsrsrsrs – May laughed with a great laugh – I am going to like this toy of yours very much dear Mariangela.

“Well,” you replied, “but that’s not enough for him.” Hit him more!

So May began to unload her whip on my chained body, quite dexterously by the way, crossing the blows
sometimes on my cock that was getting more and more red, others on my nipples, which also began to turn red; until my whole body burned.

–Stop! you said suddenly – Turn him around so we can see if that “almost feminine” ass can hold up to the spankings – you ended up saying.

Now it was Posy who approached the wardrobe in the living room and this time she took a kind of belt, wide band, also made of leather. (Uuuff I thought, that must hurt a lot). While you were greasing the dildo that you were still wearing on your pubis, preparing it to penetrate me.

So the maid — Roséli — turned me around, placed me in such a way that my butt was out, well protruding and well exposed, so that the blows were more forceful.

Posy started whipping my ass.
-Swish-
-Swish-
-Swish-

She stopped, approached my ass and caressed it gently. “How’s Rafael? Do you like us to spank you?” Mariangela is present watching the whole scene, it makes me even hotter. (In fact, my cock had gotten totally stiff and hard again, and fatter).

“Swish-Swish-Swish” she landed three blows in a row that left my buttocks totally scalded. as if a jug of very hot water had been poured over them.

Suddenly you got up — Mariangela — you approached me, slowly, rejoicing when you saw my butt so red, almost burning. You placed your soft hand on it, you caressed each one of my buttocks slowly, and you slid your index finger and middle finger towards my “asshole”. First, you applied a little of that fat with which you had been smearing your dildo. You put your middle finger up my ass with a good amount of gel, then the index finger with even more. You wanted to lubricate me well, so as not to hurt me. (Our previous agreement is that we both participated in this game with free will and as long as it gave us mutual pleasure).

You grabbed my “hindquarters” with both hands, you held me well. You approached the tip of the dildo very carefully pointing directly at my sphincter, which was already well lubricated.

You pushed — moaned — uuummm

You pushed again, a little deeper — I moaned again — uuummm — louder Mariangela — I begged you.

– Fuck me until you make me enjoy and fall down — beloved Rainha!

And you pushed to the bottom. You started to wobble, out, in. Slowly at first, faster as I panted harder …
–yes – also – stronger – faster – I implored-you.

You pulled my hair back, hard. You slapped me a few times, while you wiggled your hips, getting closer to my body, every time you penetrated me. Brushing your bare skin against mine. Both naked, both embraced, both on fire… On the verge of exploding.

Suddenly, you stopped.

– For Rafael — I don’t want you to “come yet.”

–You have to keep your strength, because our friends May and Posy also want to taste your ass … rsrsrsrsrsrsrs

Your laughter echoed in my head. My cock and balls were about to explode, and now you were submitting me to this terrible torment. Not being able to ejaculate after fucking.

TO BE CONTINUED…

Erotic Fiction Deluxe
Wicked Wednesday
MMM Mondays

8 thoughts on “Airport (5) by Rafael

    1. La sonrisa es el mejor entrante en una relación amorosa, como si de las especias se tratara. Y en cualquier otra relación, las sonrisas son el condimento de la vida.
      Me alegro de hacerla sonreír.

      Feliz año nuevo también para su familia. Y gracias por leer y comentar.

      A smile is the best starter in a love relationship, as if it were spices. And in any other relationship, smiles are the spice of life.
      Glad to make her smile.

      Happy New Year to your family too. And thanks for reading and commenting.

  1. I love the harder elements here, Rafael, and how you brought May and Posy into the story again. Looking forward to more of your writing 🙂
    Happy New Year!
    ~ Marie xox

  2. Si, he adaptado los personajes para tener referencias mas actuales, espero que les guste.
    Ahora me planteo cómo acabar la serie, y para la que he preparado una imagen bastante sexy, eso creo.
    Aún no la he redactado, pero espero tenerla para el próximo miércoles.
    Y me gustaría escribir otra ficción erótica, esta vez de sumisión consensuada del hombre sobre la mujer. A ver si saco algo de tiempo para ponerme a ello, pues también estoy escribiendo no ficción, un pequeño ensayo sobre lo que esta ocurriendo en todo el mundo, con el caos informativo y la confusión.

    Feliz año nuevo Marie.

    Yes, I have adapted the characters to have more current references, I hope you like it.
    Now I think about how to end the series, and for which I have prepared a pretty sexy image, I think.
    I have not written it yet, but I hope to have it by next Wednesday.
    And I would like to write another erotic fiction, this time of consensual submission of the man over the woman. Let’s see if I take some time to get to it, because I’m also writing non-fiction, a little essay about what is happening around the world, with the informational chaos and confusion.

    Happy New Year Marie.

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