It’s wonderful to welcome back Rafael with the next part of his airport story! As before, first you see the Spanish story, then two sexy images of Rafael, and below that the English one, translated using Google translate. Enjoy!
~ Marie


A la mañana siguiente amanecí bien descansado, con ganas de experimentar todo lo que tuvieras pensado para mí. Aún estabas dormida, pero comenzabas a removerte en la cama, a la que había pasado toda lo noche encadenado a mi cinturón de castidad. Me estaba meando y necesitaba ir al baño ¡Urgentemente! Así que te llame suavemente:

__ Querida Reina Mariângela __ Susurre. __ Me estoy meando y necesito ir urgentemente al baño __ Insistí. Despertaste por fin.

__ Ven querido __ Susurraste tú también. __ Antes de dejarte ir al baño quiero que chupes un poquito mi coño, me gusta tocármelo por la mañana pero como hoy estas tú, quiero que me lo hagas despacito __ Terminaste por decir.

Así que tiraste de la cadena que estaba sujeta a mi cinturón de castidad con firmeza, de tal modo que tiraste de todo el conjunto de mi polla y mis huevos, produciéndome una fuerte sensación con mi vejiga a punto de estallar. Me subí a tu cama y me puse entre tus piernas que habías abierto, dejando totalmente al descubierto tu bonito coño negro, con ese vello tan oscuro que tanto me gusta, igual que el de tus axilas.

Comencé despacio, subiendo con la punta de mi lengua desde la punta del dedo gordo de tu pie izquierdo, por la cara interna de la pierna, que tenías ligeramente ladeada, hasta llegar justo a la entrada de tu vulva, luego me pase a la otra pierna y seguí bajando por la misma, despacio, hasta llegar al talón de tu pie derecho y seguidamente hasta el dedo gordo, que chupe y chupe con parsimonia, como si de un chupa-chups se tratara.

Esta operación la repetí varias veces, para irte despertando despacito, al tiempo que empezaba a despertar también, tú deseo, tu pasión, llamando a la puerta de tu lujuria.

Por fin llegué de nuevo a la entrada de tu cueva. Comencé olfateando tus efluvios, un olor a almizcle y cilantro, un perfume que me embriagaba y que hacía que mi pene tuviera pulsiones que incrementaban mi deseo de mear.

Lamo despacio cada uno de tus labios mayores, muevo la lengua con seguridad, con tiesura, de tal forma que sintieras claramente la presión sobre los mismos. Subo, bajo, zigzagueo, como si fuera una serpiente, con rapidez ahora. Y empiezas a chorrear líquido por los mismos.

Paso a los labios menores, más internos, que guardan la entrada a tu santo sepulcro, a ese inefable cielo al que pocos llegan, solo los que tú, como “Reina de machos” permites llegar. Y ahí estaba yo, succionando tus labios menores, jugosos, frescos, chorreando de babas ya.

De repente subo hasta tu clítoris, gimes con más fuerza y empiezas a murmurar algo que no entiendo, en tu lengua __ “maldito filho da puta, como você vai continuar assim, você tem que me fazer gozar com prazer “__ Así que continuo y me aplico con insistencia gradualmente. Despacio primero, más fuerte después. Chupo, estiro, lamo, muerdo, escupo y luego limpio todo con la lengua bien abierta, bien fuerte, arrastrando todos tus pelos negros y rizados hasta mi garganta.

Comienzas a agitarte como una posesa, moviendo las piernas, abriéndolas aún más y luego cerrándolas sobre mí, de tal suerte que estrujas mi cara contra tu coño, que ahora está chorreando de puro placer. Llevamos más de 20 minutos “asim” y aún no te has corrido. Siento que mi vejiga va a explotar y necesito mear ya.

__ Por favor “Mistress Mariângela” necesito mear ya __ te imploro.

__ “Puto safado” __ Me contesta. Está bien, llamaremos a mi sirvienta Roseli, para que te traiga un orinal y puedas mear por fin. Pero mientras __ continuaste diciendo __ aplícate bien a mi coño y hazme gozar de una puta vez que me está entrando hambre y quiero desayunar__

Así que continúe lengüeteando como una serpiente, mordiéndote cada vez más fuerte, aflojando después, como si de un martillo se tratara, llamando a tu Reina caliente desde las entrañas de tu coño, chupo, lamo, muerdo, ahora pellizco, cojo los dos labios mayores y achucho tu vulva, luego los suelto, los vuelvo a coger. De repente agarro con la mano los pelos negros de tu coño, esa mata de pelo que me enloquece nada más verla, y tiro de ellos haciéndote gritar al instante.

Y estallas, pegas un brinco sobre la cama, te retuerces, gritas como una loca, te dan espasmos y finalmente caes rendida sobre la cama, con todas las piernas abiertas y por fin puedo recrearme en ese cuerpo tan bonito. Te estrecha cintura. Tus pechos perfectos, tan níveos, tus pezones tan redonditos, tus hombros, y esa preciosa melena corta, negra, ondulada que deja ver tú cara, tan bonita, tan deseada…

Justo en ese momento hace su aparición la sirvienta. En una mano trae un orinal. En la otra trae algo que no veo bien.

__ Ah Roséli, estas aquí __ dices sin más. __ Quítale el cinturón de castidad a Rafael, que pueda mear tranquilo en el orinal. Toma la llave __ Continuaste diciéndole.

Roséli cogió la llave que le diste y manipulo certeramente sus manos y mi polla y mis bolas hasta que logro desencajar el cinturón. Enseguida me arrimé al orinal ya que estaba a punto de reventar. Aquella sesión de cunilingus había sido ¡Sensacional! Y a juzgar por lo complacida que observabas como meaba, tú también habías gozado.

Meaba y meaba y no me importaba nada el que estuvierais mirándome las dos, tú y Roséli, que tampoco perdía detalle de la escena. Me daba cuenta que te gusta que otras mujeres observen el alcance de tu poder sobres los hombres, como los humillas delante de todas, como los dominas…

Una vez termino le dices a Roséli __ Bien ahora ¿Has traído el plug anal del siguiente tamaño al que le quitaste ayer noche a Rafael? __

__ Sí mi señora __ Respondió la sirvienta por toda respuesta. __ Bien Rafael, ponte a cuatro patas __ Dirigiéndote a mí.

__ Pero Ama__ proteste.

__ Ni una palabra Rafael__ gritaste, __quiero que te vayas acostumbrando a llevar el plug, ya que te presentaré así en sociedad, además __quiero que se te vaya dilatando el culo porque quiero probar contigo el “dildo” más grande que tengo, uno de tamaño XXL, para que sientas todo mi poder de hembra, de Reina, bien dentro de ti__ sentenciaste.

Baje la cabeza, obedecí y me puse a cuatro patas. Roseli se aplicó a mi esfínter anal, introduciendo con un dedo primero, una vaselina gelificante, dos dedos después, lo que me hizo dar un respingo y me acordé de los azotes que me propinó la noche anterior. ¿Acaso esta era la misión de la sirvienta? ¿Castigar a los machos que la

“Senhora”, se traía a casa?

Cuando ya me tuvo bien lubricado, empujó aquel plug, despacio al principio, con más fuerza después, hasta que lo introdujo hasta el fondo. Enseguida note como apretaba mi próstata, lo que me dio un regusto especial. Después de todo empezaba a sentirme cómodo con aquella situación. Yo, un macho narcisista, “safado” y muy vicioso, dominado por las Reinas de las Reinas, usado y abusado por ella, por su sirvienta, y por todas aquellas otras mujeres que a ella se le antojara.

Esto debía ser lo más parecido al cielo que había conocido, hasta ahora.

CONTINUARÁ…


The next morning I woke up well rested, wanting to experience everything you had in mind for me. You were still asleep, but you were beginning to stir in bed, where I had spent all night chained to my chastity belt. I needed to go to the bathroom urgently! So I called you gently:

__ Dear Queen Mariângela __ Whisper. __ I urgently need to go to the bathroom __ I insisted. You finally woke up.

__ Come dear __ You whispered too. __ Before letting you go to the bathroom, I want you to suck my pussy a little, I like to touch it in the morning but as you are today, I want you to do it to me slowly __ You finished saying.

So you pulled the chain that was attached to my chastity belt firmly, in such a way that you pulled the entire set of my cock and my balls, giving me a strong sensation that my bladder was about to burst. I got on your bed and got between your open legs, your beautiful black pussy totally exposed, with that dark hair that I like so much, just like those in your armpits.

I started slowly, going up with the tip of my tongue from the tip of the big toe of your left foot, along the inside of your leg, which you had slightly lopsided, until I reached the entrance to your vulva, then I went to the other leg and I kept going down it, slowly, until I reached the heel of your right foot and then up to the big toe, suck it slowly, as if it were a lollipop.

I repeated this operation several times, to wake you up slowly, while also beginning to awaken your desire, your passion, knocking on the door of your lust.

At last, I reached the entrance of your cave again. I started by sniffing your fumes, a smell of musk and coriander, a perfume that intoxicated me and made my penis have impulses that increased my desire to piss.

I slowly lick each of your labia majora, I move my tongue safely, stiffly, in such a way that you clearly feel the pressure on them. I go up, down, zigzagging, like a snake, fast now. And you start to drip liquid from them.
I pass to the innermost lips, which guard the entrance to your holy sepulcher, to that ineffable heaven to which few reach, only those that you, as the “Queen of males” allow to reach. And there I was, sucking your labia minora, juicy, fresh, dripping with slobber already.

Suddenly I go up to your clitoris, you moan louder and you begin to murmur something that I do not understand, on your tongue __ “damn son of a whore, how are you going to continue, you are going to make me enjoy so much” __ So I continue and I apply insistently gradually. Slowly first, louder later. I suck, stretch, lick, bite, spit and then clean everything with my tongue, very strong, dragging all your curly black hairs down my throat.

You start to shake like a possessed woman, moving your legs, opening them even more and then closing them on me, in such a way that you press my face against your pussy, which is now dripping with pure pleasure. We’ve been “assimilated” for more than 20 minutes and you still haven’t come. I feel like my bladder is going to explode and I need to piss now.

__ Please “Mistress Mariângela” I need to piss and __ I implore you.

__ “Bastard” __ she answers me. Okay, we’ll call my maid Roseli, so she can bring you a potty so you can finally piss. But while __ you continued saying __ apply well to my pussy and make me enjoy the fucking time. I’m getting hungry and I want to have breakfast__

So continue to lick like a snake, biting you harder and harder, loosening later, as if it were a hammer, calling your hot Queen from the entrails of your pussy, I suck, I lick, I bite, now I pinch, I catch both lips older and I hug your vulva, then I let go of them, I pick them up again. Suddenly I grab the black hairs of your pussy with my hand, that clump of hair that drives me crazy when I see it, and I pull them making you scream instantly.

And you explode, you jump on the bed, you twist, you scream like crazy, you get spasms and finally you fall on the bed, with your legs open and I can finally recreate myself in that beautiful body. It narrows your waist. Your perfect breasts, so snowy, your nipples so round, your shoulders, and that beautiful short, black, wavy hair that shows your face, so beautiful, so desired…

Just at that moment, the maid makes her appearance. In one hand, she carries a urinal. In the other, she brings something that I don’t see well.

__ Ah Roséli, you are here __ you just say. __ Take off Rafael’s chastity belt, he can piss quietly on the potty. Take the key __ You told her.

Roséli took the key you gave her and accurately manipulated her hands and my cock and my balls until I managed to disengage the belt. I immediately leaned over to the chamber pot as it was about to burst. That cunnilingus session had been sensational! And judging by how pleased you were watching me pee, you had enjoyed it too.

I pissed and pissed and I didn’t care if the two of you were watching me, you and Roséli, who didn’t lose any detail of the scene, either. I realized that you like other women to observe the extent of your power over men, how you humiliate them in front of everyone, how you dominate them…

Once I finish, you say to Roséli __ Okay now, have you brought the anal plug of the next size that you took from Rafael last night? __

__ Yes, my lady __ The maid answered for any answer. __ Well Rafael, get on all fours __ Addressing me.

__ But Ama__ protest.

__ Not a word Rafael__ you shouted, __ I want you to get used to wearing the plug, since I will introduce you like this in society, also __ I want your ass to be dilated because I want to try with you the largest “dildo” I have, one of size XXL, so that you feel all my power as a female, as a Queen, well within you__ you said.

Lowering my head, I obeyed and got down on all fours. Roseli applied to my anal sphincter, inserting a gelling petroleum jelly with one finger first, two fingers later, which made me wince, and I remembered the spanking she gave me the night before. Was this the maid’s mission? Punish the males that the “Senhora” brought home?

When she had me well lubricated, she pushed that plug, slowly at first, with more force later, until she inserted it all the way. Right away, I noticed how she squeezed my prostate, which gave me a special aftertaste. After all, I was beginning to feel comfortable with this situation. I, a narcissistic male, “savage” and very vicious, dominated by the Queens of the Queens, used and abused by her, by her servant, and by all those other women that she wanted.

This must be the closest thing to heaven she had ever known, until now.

TO BE CONTINUED…

Erotic Fiction Deluxe
Wicked Wednesday
MMM Mondays

11 thoughts on “Airport (4) by Rafael

    1. Thank you very much Mrs. Marie for your wonderful collaboration.
      I have liked to rescue these ancient writings and update them with new characters.
      I hope that next Wednesday the temperature continues to rise.

      Happy Holidays.

    1. Dear Mrs. May, I am glad that you like the texts and the images too.
      For next Wednesday there are two other photos of me, in panties, which I hope you like as well.

      I also wish you the best for you and your family in 2022

    1. I like the idea that you like my sexy images. And the story has a mix between spicy and complacent. Thank you very much for commenting on me.

    1. I think he will become more and more submissive and compliant with his particular goddess.
      I like that you like sexy images in panties.

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