Una cena erótica / An erotic dinner

An erotic story by Rafael… in Spanish, translated to English using Google translate, and a bit of polishing.
Enjoy!
~ Marie


Una cena erótica

Me imagino sentado frente a ti, en un restaurante elegante de la ciudad de Madrid, hemos quedado para cenar. Tu vistes una camisa blanca, que entreabierta de botones arriba insinúa una contemplación paradisíaca. Llevas falda ligera, un poco por encima de las rodillas y unos zapatos con un poquito de tacón, pero no mucho, prefieres estar cómoda. Tu pelo suelto, que has peinado para la ocasión. Yo voy con camiseta negra ceñidita, marcando mis incipientes lorcitas por encima de un pantalón vaquero, también ajustado y unas zapatillas deportivas.

Tras un primer reconocimiento facial unos besos unas sonrisas y unos sonrojes nos sentamos y nos ofrecen amablemente la carta. No puedo dejar de observar, sin embargo, que no llevas nada debajo de la blusa, por más que me esfuerce por mirar de reojo sin que te des cuenta, pero te das, vamos que si te das cuenta.

Cual mi sorpresa y después de la primera cerveza entreabres dos botones más de la camisa, de tal manera que muestras tu pecho insinuantemente y corona un ribete de tu areola izquierda por encima del filo. Noto como al hacerlo tus pezones se erizan y se insinúan aún más por debajo de la camisa, que ahora me parece transparente…

Pido enseguida otra cerveza, bien fría por favor, y enseguida pedimos de comer. Nos toman nota y pasamos a una charla muy fluida e inteligente, como si ignoráramos para qué hemos quedado allí. Queremos follarnos mutuamente, sin más expectativas, sin menos placer por ello.

De repente noto como un cosquilleo por debajo de la mesa, que sube por mi pierna arriba y a la vez con tus ojos invitándome a jugar, paso también mi pie, ya descalzo, por debajo de tu falda que te has arremangado hasta el mismísimo coño…

Me suben vapores, sudores…Nos estarán mirando, se estarán dando cuenta la gente.

Llega el primer plato, comemos, pausadamente. El médico me ha dicho recientemente que o como despacio o me va entrar una úlcera…

Entre plato y plato observo como escondes el brazo debajo de la mesa y me parece que estás jugando con tu… dios mío. Pero qué hace esta mujer. Me va a dar algo… ¡Camarero, Champán por favor! Te digo: Voy al lavabo un momento que me están subiendo unos ‘sinsudores’ ‘que pa qué’.

Me dirijo al baño, tratando de mantener la compostura, para que no se me note nada, el abultamiento que se me está señalando en el pantalón.

A mi regreso veo que han traído el segundo plato y que han servido el champán. Te sirvo una copa y a continuación lleno la mía, que bebo de un trago.

Pareces nervioso, me dices, y te echas a reír loca de contenta ante la situación.

Ahora ya no te veo solamente guapa, te veo sexy, muy sexy, ya lo creo…

Me da la sensación que tengo una mirada radiográfica, porque noto perfectamente las areolas de tus pezones, morenas pero sin estridencias, marcándose definitivamente a la vista de todos, pues has derramado ¿Intencionadamente? champán sobres las mismas, de tal suerte que tus pezones morenos, también se señalan, como dos unicornios puntiagudos, adivino tan duros, que deseo lamerlos, chuparlos, achucharlos, morderlos, pellizcarlos; allí mismo, delante de todos, delante de todas…

Dame la mano, me dices. Toma, esto es un pulsador a distancia, que cuando le das al botón, acciona un pequeño vibrador, que llevo dentro de mi coño, desde que salí de casa. Me gustaría que jugaras conmigo, aquí, ahora, ya que me excita mucho que me exciten a voluntad de otra persona.

Yo me quedo un poco perplejo al principio, pero con la imaginación desbordante que sabes que tengo, enseguida lo tomo en mi mano y pulso. Al principio no sucede nada, y pulso varias veces seguidas, hasta que noto que empiezas a removerte en la silla y poner una sonrisa de oreja a oreja

Ajá con que eso es lo que quieres no, pequeña sin vergüenza… Le doy otra vez, y exhalas un pequeño gemido que llegan a escuchar hasta en la mesa de al lado. Veo que llevas tu mano otra vez a la blusa y abres otro botón más y desplazas los lados hacia afuera dejando entrever descaradamente tus pechos, que me parecen dos melocotones jugosos. Tus pezones asoman ya con total descaro, y el camarero que se acerca a ofrecernos los postres, no puede por menos que desviar la mirada hacia mí, para no ver tan lindas preciosidades…

Aprovecho que él está aún delante, para preguntarte ¿Y tú querida que vas a tomar? El camarero te mira a los ojos, pero no puede evitar mirarte los pechos también, carraspea, garabatea algo en el papel, nervioso, se sonroja; y yo aprovecho para subir de potencia el vibrador que llevas alojado en tu coño, con lo que das un respingo y derramas la copa de champán, vertiéndosela encima al camarero….

Jajajajaj no reímos los tres perversamente. Al agacharse el camarero para recoger la copa, se fija en que tienes la falda remangada y que está acariciando tu rizado vello púbico con deleite y con pasión. Enseguida vuelvo señora, te dice, y le traigo para secarse…

Nos reímos abiertamente. Nunca antes había estado tan excitado en público con una mujer. Eres extraordinaria haciéndome sentir así.

Cuando por fin vuelve el camarero con un secante y un quitamanchas, nos obsequia con otra botella de champán, que descorchamos de inmediato. Bajo un poco el volumen del vibrador, porque estas tan chorreando en la entrepierna, que se ha mojado un poco tu falda. Te abrochas unos botones, aunque tus pezones siguen marcándose, para deleite de todos los presentes, que ya nos miran descaradamente.

Pedimos la cuenta. Nos recomponemos un poco y nos levantamos de la mesa, con todo la dignidad posible, ante la mirada disimulada del resto de comensales. Pagamos y nos vamos cogidos de la mano, pero antes de salir por la puerta, te agarro de la cintura y te beso, desesperadamente, ardientemente, profundamente. Es como si nos hubiéramos follado la mente, sin apenas tocarnos y a la vista de todos. Te juro, que quiero más cenas como ésta.


An erotic dinner

I imagine myself sitting in front of you, in an elegant restaurant in the city of Madrid, we are meeting for dinner. You wear a white shirt, which, with its buttons ajar at the top, hints at a heavenly contemplation. You wear a light skirt, a little above the knees and shoes with a little heel, but not much, you prefer to be comfortable. Your loose hair – you have styled it for the occasion. I wear a tight black T-shirt, marking my incipient rolls over the jeans, also tight and some sports shoes.

After a first facial recognition, a few kisses, a few smiles and a few blushes, we sat down and they kindly offered us the menu. I cannot help but observe, however, that you are not wearing anything under your blouse, no matter how hard I try to look askance without you noticing, but you know, well, you do.

Which is my surprise, and after the first beer you open two more buttons on the shirt, in such a way that you show your chest suggestively and crown a border of your left areola above the edge. I notice how your nipples stand on end as you do it and are insinuated even more under the shirt, which now seems transparent to me…

I immediately order another beer, cold please, and we order something to eat. They take our order and we go on to a very fluid and intelligent chat, as if we ignored why we are really there. We want to fuck each other, with no expectations, but all the pleasure.

Suddenly I notice a tickling under the table, which rises up my leg and at the same time your eyes invite me to play. I also pass my foot, already barefoot, under your skirt that you have rolled up to expose your pussy.

Vapors, sweats rise… They will be watching us, people will be realizing.

The first course arrives, we eat, slowly. The doctor has recently told me that either I eat slowly or I will get an ulcer…

Between plates I observe how you hide your arm under the table and it seems to me that you are playing with your… my God. What is this woman doing? She’s going to give me something… Waiter, Champagne please! and tell you: I go to the bathroom for a moment as some ‘heat’ is coming up on my ‘you know what’.

I head to the bathroom, trying to maintain my composure, hoping nothing is noticeable – the bulge that is so evident in my pants.

On my return I see that they have brought the second course and they have served the champagne. I pour you a glass and then fill mine, which I drink in one gulp.

You seem nervous, you tell me, and you start laughing madly with happiness at the situation.

Now I no longer see you as only beautiful, I see you as sexy, very sexy, I think so …

It gives me the sensation that I have a radiographic vision, because I perfectly notice the areolas of your nipples, brown but without fanfare, definitely marking themselves in view of all, because you have spilled – Intentionally? – champagne on them, in such a way that your brown nipples are also pointed, like two pointed unicorns, I guess so hard, that I want to lick them, suck them, hug them, bite them, pinch them; right there, in front of everyone, in front of everyone…

Give me your hand, you tell me. Here, this is a remote push button, that when you press the button, it activates a small vibrator, which I have been carrying inside my pussy since I left home. I would like you to play with me, here, now, since it excites me a lot to be turned on at the will of another person.

I am a bit perplexed at first, but with the overflowing imagination that you know I have, I immediately take it in my hand and push. At first nothing happens, and I push several times more, until I notice that you start to move in the chair and smile from ear to ear.

Aha, so that’s what you want, right, shameless little one… I hit it again, and you exhale a little moan that they even heard at the next table. I see you bring your hand back to the blouse and open another button and move the sides out, shamelessly revealing your breasts, which look like two juicy peaches to me. Your nipples are already showing with total impudence, and the waiter who comes to offer us the desserts, cannot help but look away at me, so as not to see such precious beauties…

I take advantage of the fact that he is there to ask you, What are you going to drink, my dear? The waiter looks you in the eye, but he can’t help looking at your breasts too. He clears his throat, scrawls something on the paper, nervous, he blushes. I take the opportunity to turn up the power of the vibrator that you have lodged in your pussy, with which you start and spill the glass of champagne, pouring it over the waiter…

Hahahaha, the three of us didn’t laugh wickedly. As the waiter bends down to pick up the glass, he notices your skirt is rolled up and he stroke your curly pubic hair with delight and passion. I’ll be right back madam, he tells you, and I’ll bring something to dry…

We laugh openly. He had never before been so excited in public with a woman. You are extraordinary making me feel this way.

When the waiter finally returns with a blotter and stain remover, he presents us with another bottle of champagne, which we uncork immediately. I lower the volume of the vibrator a little, because your crotch is dripping so much, your skirt has gotten a little wet. You fasten some buttons, although your nipples continue to be marked, to the delight of all those present, who are already looking at us shamelessly.

We asked for the account. We compose ourselves a little and get up from the table, with all possible dignity, before the hidden gaze of the rest of the guests. We pay and leave hand in hand, but before walking out the door, I grab you by the waist and kiss you, desperately, ardently, deeply. It is as if we have fucked with our minds, hardly touching each other and in full view of everyone. I swear, I want more dinners like this.

Image from Pixabay

Wicked Wednesday
MMM Mondays

12 thoughts on “Una cena erótica / An erotic dinner

    1. Sí, me gustó mucho escribirla. En realidad, independientemente de que sean ficción o verdad, lo que me gusta es escribir.
      Muchas gracias.

    1. Sí en efecto Mrs May More, son que se dice en latín ‘rara avis’. Lo más sano es explorar todas las perversiones, todos los fetichismo como algo natural. Muchas gracias por sus comentarios que son muy bienvenidos.

      Yes indeed Mrs May More, they are what is said in Latin ‘rare bird’. The healthiest thing is to explore all perversions, all fetishism as something natural. Thank you very much for your comments, which are very welcome.

  1. I loved this – the energy was so raw & exciting. I loved how teasing she was, and how her date was mesmerised by her naughty play. Involving the waiter was a twist of genius and suspecting that other diners were watching must add a frisson of taboo. Great writing – I hope you share more!

    Me encantó esto, la energía era tan cruda y emocionante. Me encantaba lo burlona que era y cómo su cita estaba hipnotizada por su juego travieso. Involucrar al camarero fue un giro genial y sospechar que otros comensales estaban mirando debe agregar un escalofrío de tabú. Excelente escritura, ¡espero que compartas más!

    1. Muchísimas gracias por tan amables palabras.
      Es cierto, me resulto muy grato escribirlo, porque esta basado en algunos hechos reales y otros de ficción.
      Asi que resulto una mezcla muy picante.

      Muchas gracias!

      Thank you very much for such kind words.
      It is true, I was very pleased to write it, because it is based on some real events and others from fiction.
      So it turned out to be a very spicy mixture.

      Thank you!

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